Una carretera oscura y solitaria en la madrugada, la PR-1 entre San Juan y Caguas. La escena estĂĄ iluminada solo por los focos de un patrullero y el resplandor azul de las luces policiales que parpadean. En el interior de un carro estacionado, apenas se distingue la silueta de un joven: Santiago âChaguiâ Mari Pesquera. PolicĂas y forenses rodean el vehĂculo, mientras periodistas empiezan a acercarse con cĂĄmaras. El ambiente es tenso, silencioso, como si la isla contuviera la respiraciĂłn. Voir plus