Fotografías cotidianas de perros transformadas en arte a través de múltiples estilos. El mismo golden retriever recostado en el sofá reaparece como una pintura postimpresionista, un grabado japonés en madera, un dibujo a lápiz y un renderizado low poly. Otros perros se presentan en lana afieltrada con aguja, bordados sobre terciopelo negro junto a un faro o pintados en un mural de azulejos azules de Delft.