Animales salvajes esculpidos a mano muestran texturas de huellas dactilares en pequeños hábitats detallados. Un nautilo nada junto a un arrecife, un nudibranquio reposa sobre roca volcánica y un camello bactriano se arrodilla ante una tormenta de arena. Además, un colimbo se desliza por un lago brumoso con su cría a cuestas.