EL CORTADOR DE CÈSPED Era un tren especial. Según la parada en que te bajaras, se decidìa el resto de tu vida. Unos jòvenes habìan bajado en un elegante barrio residencial. Eran los guardianes del jardìn: solo tendrìan un objetivo: mantener la hierba de su casa en una dimensiòn òptima. Otros bajaban en la universidad. Lubi se habìa pasado la adolescencia almacenando datos a presiòn en su cerebro para complacer a su papà. Se ha hecho de noche. Ya no queda nadie en el tren, que atraviesa unos arrozales muertos. Lubi se siente sola. El tren se detiene en una estaciòn lùgubre. Hay un centro comercial abandonado, un estacionamiento de varios niveles y un pachinko. Lubi tiene que bajar ahì. Al entrar, unos señores la miran. Esta vez ha tenido suerte: de premio ha ganado un osito de peluche. Se vuelve a casa abrazàndolo. Està asustada. En el baño se habìa dado cuenta de que estaba depilada. No recordaba cuàndo lo habìa hecho. No le apetece ir a la uni. Y no hay tren de vuelta... ilustrar em horizontal sin vinetas ni texto Ver mais