EL ARCA DE SIÒN El Sionista bajò los escalones que conducìan a la càmara secreta. Toda la vida entregada a Siòn. O al menos eso es lo que les habìa hecho creer. Escuchò a lo lejos los pasos del Àrabe. No querìa pasar el resto de su vida como un traidor. Pero conocìa a su gente y sabìa en lo que podìan llegar a convertirse de poseer un artefacto tan poderoso. El guardiàn dormido, conforme al plan. ¿Còmo podìa hacerse que un objeto regresara al pasado? Si habìa un camino de ida, desde el Templo de David hasta Etiopìa, pasando por el Antiguo Egipto y la Edad Media, se podìa recorrer tambièn el camino inverso. Siempre supo que encontrarìa la respuesta en el momento preciso. «Formular el problema en los tèrminos màs simples», se dijo. Solo existen cuatro elementos: agua, tierra, aire... Encendiò la mecha. Un aventurero encuentra el Arca, salvada del incendio del Templo. Esta viaja a Egipto, de ahì a Etiopìa, hasta llegar al punto actual... iLUSTRALO EN HORIZONTAL SIN TEXTO NI VINETAS EN UNA SOLA ILUSTRACION Ver mais