LA REINA BLANCA Mi esposa y yo tuvimos una audiencia con la reina Letizia. Era parte de un nuevo programa para garantizar la lealtad de los súbditos: dos sesiones a la semana, de 17:30 a 18:00, por riguroso sorteo. —Un día os invitaré a Zarzuela a ver la colección secreta subterránea —nos explicó—. En otoño, si hace buen tiempo, rellenamos los marcos con helio, atamos los cuadros a una cuerda y paseamos los Velázquez y los Picasso como si fueran cometas o globos. —Mi marido es escritor, y estoy seguro de que eso le inspiraría un buen relato. —Voy a decirle a los jardineros de palacio que planten un libro suyo y lo rieguen para que florezca su literatura. Parece ser que ese sistema funcionó, porque hoy, después de desayunar, he escrito este relato. Dios salve a la reina Letizia. Ver mais