LA SECTA DEL BALÒN En un vuelo Madrid-Nueva York, dos pasajeros se pasaban el balòn de un lado al otro del pasillo sin ser vistos por las auxiliares de cabina. Al llegar al aeropuerto, siguieron jugando como si nada mientras se dirigìan al control de pasaportes. Ahì los vi por primera vez de cerca. Eran Silva e Iniesta. Burlaron el control de equipajes y de inmigraciòn con un cambio de orientaciòn imposible. Al otro lado, Fabiàn, Fermìn y Dani Olmo esperaban para recibir el esfèrico y sacarlo del aeropuerto con una sucesiòn de certeros pases. Entonces lo entendì todo. Los mundiales de fùtbol ganados en 2010 y 2026 solo habìan sido un entrenamiento. El objetivo de la hermandad era mucho màs ambicioso: mantener la posesiòn eternamente. Cuando los jugadores actuales desaparecieran, otros aùn mejores llegarìan para continuar la Obra. Y los rivales, como siempre, seguirìan sin ver la pelota. Ver mais