Disimulando su disgusto, R贸mulo prepar贸 unos juegos solemnes dedicados a Neptuno Ecuestre que llam贸 Consualia y que hab铆an de propocionar el momento y el lugar oportunos para la soluci贸n del problema. R贸mulo orden贸 comunicar la celebraci贸n del espect谩culo a los pueblos vecinos, d谩ndole toda la solemnidad posible para hacerlos atractivos y deseables. Por la curiosidad de ver la nueva ciudad acudieron muchos, sobre todo los que viv铆an cerca; acudieron, tambi茅n, los sabinos con sus hijos y mujeres [鈥. Cuando lleg贸 la hora del espect谩culo y la mente y los ojos de todos estaban pendientes, tal como estaba programado, se desencaden贸 la violencia y, obedeciendo a una se帽al, los j贸venes romanos se lanzaron sobre la multitud para raptar a las muchachas. [鈥 Entonces las sabinas, sabiendo que la guerra hab铆a estallado porque las hab铆an ofendido, se arrancaron los cabellos y se rasgaron los vestidos y osaron ponerse en medio de las flechas consiguiendo, gracias a su irrupci贸n entre las filas, separar los dos ej茅rcitos enfrentados y tambi茅n los odios, suplicando a sus padres y a sus maridos que no ensuciaran con un parricidio el fruto de sus entra帽as, nietos para unos, hijos para los otros. Mostra altro