¿SABÍAS QUE... Hay un punto equidistante entre el sueño y la vigilia que conduce a otra realidad. Es muy difícil caer justo ahí. Dicen que así es como las almas saltan de un cuerpo a otro que esté disponible... Mi punto de llegada fue un bar elegantísimo. Al ver los cuatro vasos dispuestos sobre la mesa pensé en una antigua leyenda egipcia del juicio final. Eran las cuatro vidas que había tenido hasta entonces. Me las bebí para recuperarlas... Ahora estoy junto al Nilo. Soy sacerdote del faraón y voy a tener el honor de que me entierren junto a él. El número de vasos es infinito. Nadie puede bebérselos todos. Por eso la mayoría de las personas solo recuerda cuatro vidas. I lustramelo haciendo cubismo egipcio, una especie de braque egipcio (pero sin abusar de jeroglificos. Que describan mas un impresionismo egipcio que su iconografia, pero en cubismo)-. Noooo, cubismo. Braque, Juan Gris, Picaso, pero con ambiente egipcio Ver más