A las 3:17 de la madrugada, su teléfono sonó… Número desconocido. Contestó y escuchó su propia voz… “No abras la puerta.” Confundido, miró al pasillo y alguien empezó a tocar… Tres golpes lentos… La policía revisó cámaras… No había nadie. Desde esa noche duerme con el teléfono apagado. ¿Tú habrías abierto? Mehr sehen